Matías Golman

Sobre mí

Gracias por tu interés en mi trayectoria.

Un CV y una lista de papers capturan bien la historia académica, la experiencia laboral y algunos resultados estandarizados de productividad, pero creo que cuentan sólo una parte de la historia cuando se trata de entender la trayectoria y el potencial de alguien.

Si yo estuviera del lado de quien contrata, me interesaría tener en el equipo a alguien que no sólo sea trabajador, creativo, apasionado y comprometido con lo que hace, sino también alguien con quien pueda compartir valores y discusiones, y que tenga ganas de aprender y crecer juntos. Los párrafos que siguen buscan ser una presentación informal, pero más completa, de quién soy.

Nací en Bariloche, en la Patagonia argentina. Eso solo explica buena parte de quién soy y de qué me motiva. Dejame explicarlo.

Desde muy chico desarrollé un apego fuerte a la naturaleza. Me encanta caminar, acampar y básicamente cualquier actividad que implique estar al aire libre. Me recargo de energía y de ánimo cuando estoy en la naturaleza. Valoro el asombro del descubrimiento y la emoción de lidiar con lo inesperado, más que la certeza de una guía de viaje con instrucciones perfectas sobre dónde ir. No sigo recomendaciones de blogs sobre las vistas más lindas. Me gusta lo que se aprende explorando y arriesgando. Soy orientado a objetivos, pero disfruto el camino.

Mi pasión por la economía y el desarrollo empezó al principio de la adolescencia. Para visitar a mis abuelos tomaba un micro de 21 horas (1.600 km) hasta Buenos Aires, cruzando una variedad de paisajes y de realidades sociales. Mi cabeza se perdía durante horas (y se sigue perdiendo) pensando en cómo mejorar la prosperidad en contextos tan distintos y en cómo crear empleos que le permitan a la gente tener una vida digna y plena.

Argentina, como el resto de los países de América Latina, es profundamente desigual. Sus dualidades van desde premios Nobel hasta la mitad de los chicos en la pobreza. Las discusiones de economía, sobre todo de inflación, pasan todos los días. Hay intercambios socráticos en cada almacén, en cada viaje en taxi, en cada reunión con amigos. Disfruto mucho de escuchar la perspectiva de los demás y me siento muy cómodo expresando lo que pienso y dando una discusión de ideas a fondo.

Siempre fui sensible a las disparidades de la región y, desde muy chico, quise entender mejor de dónde vienen y contribuir de alguna manera a reducirlas. Al especializarme en economía laboral gané un conocimiento profundo sobre informalidad, desempleo, brechas salariales y desajuste de habilidades. Tengo un enfoque del conocimiento orientado a resolver problemas: no me alcanza con reconocer una ineficiencia de mercado o una injusticia social. Enseguida trato de pensar soluciones. Tengo una forma de actuar activa y colaborativa.

Mi enfoque hacia la investigación y la ciencia es empírico: mis intereses se disparan a partir de una chispa inicial, de una conversación, de aprender de lo que está pasando en el mundo real. Valoro la teoría abstracta, pero mi curiosidad está movida por la realidad. Si bien reconozco que los cambios grandes ocurren a nivel macro, con políticas transformadoras, creo que esas políticas deberían estar inspiradas en experiencias de nivel micro. Siguiendo el ejemplo de Simone Weil de combinar el trabajo intelectual con la experiencia directa, creo que entender y combatir la pobreza pide más que leer y escribir sobre ella. Requiere involucrarse de verdad en actividades que busquen reducirla. Participo activamente en roles de voluntariado que me exponen a la realidad que intento entender, y me involucro en actividades comunitarias que implican interactuar con quienes viven esos problemas en primera persona. No pienso la investigación como un medio para avanzar profesionalmente, sino como una forma de apoyo científico al cambio.

Estudiar en la Universidad de Buenos Aires implica muchos aprendizajes además de los puramente académicos, que fueron excelentes. Uno de los más importantes es que, como la universidad es gratuita, los estudiantes no terminan con deudas privadas. Por supuesto, gratuita quiere decir que se sostiene con impuestos generales. Así que, en vez de una deuda privada, cada graduado termina con una deuda social. Cualquier éxito personal posterior nunca es sólo un éxito individual, porque ya contiene una inversión social. Más aún, en un país con pobreza y desigualdad extendidas, recibir educación superior pública de calidad adquiere un sentido especial por el costo de oportunidad de otras inversiones que podrían aliviar esa pobreza. Cualquier forma de éxito que pueda alcanzar, y soy consciente de esto, carga con la responsabilidad de reducir la brecha de acceso a oportunidades como las que yo tuve el privilegio de tener.

A lo largo de mi carrera gané habilidades sólidas de econometría y programación. Soy autosuficiente para procesar grandes volúmenes de datos de fuentes diversas, con distintos programas, y para desarrollar preguntas de investigación empíricamente relevantes y metodológicamente robustas. Creo con convicción que las decisiones de política pública deberían apoyarse en datos. En mi investigación busco identificar efectos heterogéneos entre grupos de la población, con atención particular a los más desaventajados.

Uno de mis rasgos centrales es que me encanta aprender. Soy curioso y abierto tanto en lo que hace a capacidades de trabajo como a intereses personales, sean idiomas, deportes o simplemente maneras distintas de hacer las cosas. Creo que un problema puede tener múltiples soluciones y que siempre hay una perspectiva nueva para entenderlo y resolverlo. Soy optimista por naturaleza. Tengo una fuerte capacidad de adaptación y trabajo muy bien en ambientes multiculturales. Me encanta enseñar, ya sea economía en la universidad, matemática en la secundaria o idiomas en ONGs que apoyan la integración de personas refugiadas.

Mirando mi CV, mis papers y mis proyectos, espero que te quede una buena impresión de mi interés de investigación y de mis habilidades técnicas. Ojalá que, con estos párrafos, también te hayas llevado una idea de mi pasión y mi compromiso.

Estoy abierto a consultorías, colaboraciones de investigación y proyectos de política pública, incluso sobre temas en los que todavía no publiqué. Si algo de acá te sirve, escribime.

¡Gracias por leer!

Matías